Así que desde Natal fui a Fortaleza y dormí ahí (8 horitas de bus). Por la mañana fui a dar una vuelta por la playa antes de pillar el bus a Jericoacoara y me encontré con una tortuga en la playa. Había mucha gente alrededor, y varios policías que no dejaran que se acercara mucho la gente, pero resulta que la tortuga ya estaba muerta. Quizás por cansancio al ir a desovar, o quizás habría muerto en las redes de algún pescador.
El pueblecito en questión es como tantos otros pueblos de pescadores, que con el tiempo se ha vuelto un centro turístico. La electricidad llegó aquí hace 11 años. Ahora hay hasta 1 hotel de 4 estrellas. Aún así ha conservado todo su encanto, con los puestecitos nocturnos, las calles de arena,sin asfaltar...
El primer día hicimos un tour de buggy, que es de los más recomendados en el país, y la verdad es que lo merece. El paisaje está lleno de dunas en la playa. Algunas fijas y otras móviles. Nos mostraron las ruinas de un pueblo que fue tragado por las dunas hace 30 años. En el camino tuvimos un pequeño pinchazo en la rueda del buggy. Hubo que tirar de rueda de emergencia, pero pudimos seguir normalmente. Llegamos a un lago en el que te tumbas y te quedas con el culo en el agua. Aquí me estoy tomando mi primer zumo de carambola del viaje, con el toque justo de açucar.
Por cierto, habéis visto alguna vez cerdos en las dunas de la playa? Y un WC seco?
El paisaje de las dunas es impresionante, con el mar de fondo. A veces se forman laguitos en la época de lluvias. En esta primera foto el lago está a unos 50m más abajo, aunque por el desnivel no se nota.
Conocí gente muy maja en este albergue. Una irlandesa (Sandra), un neocelandés (Elliott), un brasileño (Alex), y una holandesa loca (Corinda). Esta última es la de la primera foto. Hoy se ha comprado una collar de gato en el super... para ella misma. Parece que estará en el próximo post, porque tiene los mismos planes que yo para la semana que viene...
También conocí a DJ Suco, que vendía zumos por 40 céntimos de euro, el de la segunda foto. Me puse morado. Y en la ultima foto, el grupito del albergue de fiesta.
Otro día fuimos de paseo por la playa a la pedra furada, un pedrolo muy grande con un bujero en el medio. Al rato de llegar, se estaba cociendo una buen en el mar. Nos fuimos de ahí, porque la tormenta parecía seria. Ojito a las nubes del fondo. Y los paisajes de dunas por el camino.
Encontramos una duna gigante con mucha pendiente donde hicimos saltos muy chulos. Desde abajo parece que estás volando :)
Y, claro, una puesta de sol, aunque no es la más bonita que he visto aquí
Felicidades Chío y Laurita.
Ah, hoy he probado la pizza con dulce de leche, cholocalte, plátano y canela. Qué rica!
Próximo destino, Amazonas!









